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Plagas que afectan a tus plantas de exterior y cómo eliminarlas

Las plantas son seres vivos que necesitan cuidados especiales para desarrollarse y mantenerse saludables. Sin embargo, en el mundo de la jardinería existen diversos factores que pueden afectar su crecimiento y bienestar, entre ellos, las plagas. Las plagas son organismos que se alimentan de plantas, perjudicándolas y, muchas veces, llegando a dañarlas irremediablemente.

En este artículo, te hablaremos sobre las plagas más comunes que afectan a tus plantas de exterior y cómo puedes eliminarlas de forma efectiva.

1. Ácaros

Los ácaros son pequeños insectos que se alimentan de la savia de las plantas. Se pueden encontrar en la parte inferior de las hojas, donde producen pequeñas manchas de color amarillo o gris. Los ácaros pueden debilitar progresivamente la planta, haciéndola más susceptible a otras enfermedades.

Para eliminar los ácaros, puedes aplicar una solución de agua y detergente con un pulverizador. También puedes utilizar jabón potásico o aceite de neem, que son productos naturales y menos agresivos para tus plantas.

2. Pulgones

Los pulgones son insectos minúsculos que se alimentan de la savia de las plantas, especialmente en las hojas nuevas. Pueden causar daños en la planta, como la deformación de las hojas y la aparición de manchas.

Para eliminar los pulgones, puedes utilizar un insecticida más agresivo, pero si prefieres opciones más naturales, puedes probar con una solución de agua y jabón potásico. También puedes frotar las hojas de tus plantas con alcohol de quemar para acabar con los pulgones.

3. Orugas

Las orugas son larvas de mariposas que se alimentan de las hojas y los brotes tiernos de las plantas. A medida que crecen, pueden llegar a causar graves daños a la planta, defoliándola e impidiendo su crecimiento y desarrollo.

Para eliminar las orugas, lo mejor es retirarlas a mano y colocarlas en un cubo con agua y jabón para que mueran. También puedes utilizar un insecticida específico para orugas, aunque en este caso es importante leer las instrucciones de uso para evitar dañar la planta.

4. Caracoles y babosas

Los caracoles y las babosas son moluscos que se alimentan de las hojas y los brotes de las plantas. Pueden ser muy perjudiciales, especialmente para plantas jóvenes, ya que pueden comérselas por completo.

Para combatir los caracoles y las babosas, puedes colocar trampas con cerveza o levadura para atraerlos y capturarlos. También puedes cubrir el contorno de las plantas con tierra de diatomeas, que es un polvo mineral que deshidrata sus cuerpos y los mata.

5. Mosca blanca

La mosca blanca es un pequeño insecto que se alimenta de la savia de las plantas y las deja cubiertas de una capa blanca y pegajosa. Esto puede debilitar la planta y hacerla más susceptible a otras enfermedades.

Para eliminar la mosca blanca, puedes utilizar un insecticida específico o bien un pulverizador con una solución de agua y jabón potásico. También puedes colgar láminas amarillas en las plantas, que las atraen y las capturan.

6. Tuta absoluta

La tuta absoluta es una pequeña polilla que se alimenta de los tomates y las solanáceas. Las larvas que deja dentro del fruto pueden causar graves daños y provocar la perdida de la cosecha.

Para evitar la tuta absoluta, es importante utilizar insecticidas específicos desde el momento en que se plantan las tomateras o las solanáceas. También puedes proteger los frutos colocando mallas para evitar la entrada de las polillas.

7. Araña roja

La araña roja es un pequeño ácaro que produce telarañas en las hojas de las plantas, causando su debilitamiento y la aparición de manchas amarillas. Si no se combate a tiempo, puede acabar con la planta por completo.

Para eliminar la araña roja, es importante aumentar la humedad ambiental del lugar en el que se encuentran las plantas, ya que este insecto prefiere ambientes secos. También puedes utilizar un insecticida específico para ácaros.

En conclusión, las plagas son un factor a tener en cuenta a la hora de cuidar nuestras plantas y prevenir su crecimiento y bienestar. Con los cuidados adecuados y la utilización de productos específicos, podemos evitar las plagas y garantizar el crecimiento y la salud de nuestras plantas.